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¡
USTED
SEÑOR!
Usted
Señor,
permítame
invitarle
esta
tarde
conmigo
quise
soñarle,
pues
mi
piel
no
deja
de
extrañarle
y
mis
labios
sólo
ansían
besarle...
¡
Hey
!
Usted,
Señor
que
me
domina
mis
noches
sin
sus
besos
no
me
inspiran,
béseme,
la
noche
todavía
no
termina
que
mi
piel
por
sus
caricias
hoy
suspiran...
Permítame
un
momento
de
su
tiempo,
hoy
quiero
decirle
al
oído
lo
que
siento,
no
quiero
ser
para
Usted
un
pasatiempo,
pues
solo
anhelo
perderme
en
su
aliento.

¿Sabe
Usted
que
en
las
noches
le
sueño,
abrazándome
a
la
almohada
anhelante?
¿Sabe
Usted
que
en
mis
dulces
fantasías
es
por
siempre
en
mi
vida
mi
dueño?
Baile
conmigo
al
compás
de
las
olas,
adentrémonos
en
nuestro
mar
hermoso,
que
nos
envolverá
como
a
las
caracolas
haciendo
nuestro
amor
bello
y
glorioso.
Le
recitaré
al
oido
mis
más
dulces
versos,
mientras
las
gaviotas
susurran
con
ansias
le
diré
que
mi
amor
es
como
éste
universo
inmenso
y
tan
bello
que
acorta
distancias.
¡¡
Usted
Señor
me
llenó
de
fragancias
!!

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